En el marco del Santa Fe Business Forum, la provincia puso en primer plano la defensa del biodiésel argentino frente a las normativas de la Unión Europea que amenazan su acceso a un mercado clave.
La agenda combinó reclamos diplomáticos, informes científicos y un llamado explícito al Congreso para que avance con una nueva ley de biocombustibles que proteja la cadena de valor local.
LA DEFENSA DEL BIODIÉSEL ANTE LA UE
En el panel dedicado a la relación con Bruselas participaron autoridades nacionales, dirigentes del sector aceitero y representantes de la provincia de Santa Fe, con la intención de coordinar una estrategia común.
El secretario Fernando Brun puso el foco en la necesidad de “estar sentados a la mesa donde se diseñan las nuevas reglas”, y reclamó una postura articulada entre Nación, Provincia y sector privado.
Desde la industria, Gustavo Idígoras advirtió que el biodiésel es el último eslabón de la cadena de la soja y que su eventual bloqueo en Europa tendría impacto directo sobre la mayor capacidad instalada del mundo.
Idígoras afirmó que el riesgo inmediato está contenido, pero que la discusión no está cerrada y que la defensa requiere datos científicos y diplomacia técnica para no perder mercados.
EL BIODIÉSEL ARGENTINO ES SEGURO
Santa Fe concentra más del 80 % de la capacidad instalada nacional y respondió con estudios que, según sus autoridades, demuestran trazabilidad y cumplimiento ambiental.
Los informes provinciales sostienen que la producción local no avanza sobre bosques nativos y que el uso de biodiésel permite reducir en torno al 70 % las emisiones con respecto a los combustibles fósiles.
Georgina Losada explicó que se armó una mesa técnica con el sector privado para demostrar que la medida europea carece de sustento científico y así cuidar un mercado estratégico.
En paralelo, el gobernador Maximiliano Pullaro impulsó gestiones con el embajador de la UE y coordinó acciones con la Cancillería para blindar la posición argentina en ámbitos diplomáticos.
PRESIÓN POR LA LEY DE BIOCOMBUSTIBLES
En el foro se insistió en que la defensa internacional debe complementarse con políticas domésticas que recuperen demanda interna y prioricen el origen nacional del combustible.
Así lo sintetizó el ministro Gustavo Puccini al proponer elevar el corte obligatorio, implementar segmentación de mercados y promover tecnologías como SAF y HVO para agregar valor local.
Desde Santa Fe también advierten que hoy solo se utiliza cerca del 15 % de la capacidad instalada en la región de Rosario, lo que potencia el impacto económico de una eventual pérdida del mercado europeo.
Además del reclamo internacional, la gobernación pidió al Congreso una nueva norma que otorgue previsibilidad y herramientas a las pymes del sector frente a la tensión con las grandes agroexportadoras.
La estrategia que se presentó combina evidencia técnica, diplomacia comercial y medidas regulatorias internas para evitar que barreras paraarancelarias limiten la competitividad del complejo oleaginoso.
Para productores, empresas y gobiernos provinciales, la discusión no es solo comercial sino también climática, porque el reconocimiento de beneficios ambientales puede ser la llave para sostener las exportaciones.




