Informe técnico indica que actualmente es un buen momento para comprar urea y glifosato

Los precios de estos insumos se mantienen estables, pero esa condición puede cambiar cuando se generalicen los pedidos ante la siembra de granos gruesos

spot_img

La mejora del poder de compra del maíz beneficia a la urea y al glifosato, pero los fosfatados siguen caros

Un cálculo de la analista de granos Luciana Bilbao, de Gestor Max, con datos de principios de septiembre muestra que el poder de compra de los granos mejoró frente a varios insumos en las últimas semanas. La lectura general indica ganancias para algunos productos, pero no todos se ubican en niveles bajos en términos históricos.

La mejora más clara aparece en la urea granulada, donde para adquirir 30 t del fertilizante hoy se necesitan 96,24 t de maíz, lo que representa una caída de 5,45 % respecto de agosto. Esa relación, además, se aleja del máximo histórico de 155,23 t de maíz aunque permanece por encima del mínimo de 60,76 t.

Si la compra de urea se mide con trigo disponible, la mejora mensual es aún más marcada y hoy se requieren 82,24 t de trigo para obtener las mismas 30 t, una reducción de 8,29 % frente al mes anterior. El rango histórico de esta relación va de 52,61 a 141,13 t, lo que ubica la situación actual en un punto intermedio del historial.

En cambio, los fertilizantes fosfatados mantienen una posición menos favorable: para comprar 30 t de fosfato monoamónico (MAP) se requieren 159,40 t de maíz, aunque esa cifra mejoró un 2,71 % respecto de agosto. Con soja, la misma compra demanda 87,62 t, dentro de un rango histórico que va desde 52,18 hasta 106,83 t, lo que evidencia lo elevado de la relación en términos históricos.

El fosfato diamónico (DAP) muestra una situación similar con 30 t que hoy exigen 157,99 t de maíz, apenas 0,98 % menos que en agosto y muy cerca del máximo histórico de 167,11 t. Medido en soja y trigo, el DAP pide 86,85 t y 135,01 t respectivamente, con mejoras mensuales de 1,72 % y 3,94 % pero sin acercarse a los mínimos históricos.

En agroquímicos, los fungicidas e insecticidas presentan señales más favorables al combinar valores históricos bajos con precios de granos relativamente altos. En particular, para comprar 20 litros de glifosato al 54 % hoy se necesitan 0,48 t de maíz, una mejora mensual de 14,84 %, y en soja la demanda es de 0,26 t con una mejora de 15,49 %.

Qué significa esto para la toma de decisiones en el campo

La suba reciente de los precios de los granos y la relativa estabilidad de algunos insumos crean una ventana para operaciones de comercialización y compra de insumos, sobre todo antes de las siembras de granos gruesos. Sin embargo, no todos los insumos conviene comprarlos de inmediato, por lo que cada productor debe evaluar su situación financiera, su estrategia comercial y la logística de almacenaje.

Desde la gestión, la recomendación pasa por priorizar compras donde la relación insumo/producto se haya ajustado favorablemente, como en urea y glifosato, y ser cauteloso con los fosfatados que siguen caros en comparación con su historia. Además, resulta clave monitorear factores externos como la cotización del dólar, la demanda internacional de granos y la evolución de los precios internacionales de fertilizantes.

Cómo interpretar la relación insumo/producto

El criterio que utiliza Bilbao no se centra solo en el precio nominal del insumo, sino en cuánto producto (maíz, soja o trigo) hay que vender hoy para comprar ese insumo y cómo esa relación se compara con momentos pasados. Esa mirada permite traducir precios nominales a una variable práctica para la gestión: la cantidad de grano que debe desprenderse del stock para financiar insumos clave.

Al analizar esa relación es importante considerar la volatilidad estacional de los granos, los plazos de entrega de los insumos y el riesgo de faltantes en momentos de demanda elevada, ya que todos esos factores afectan la conveniencia de anticipar compras. En consecuencia, una estrategia combinada que incluya coberturas parciales, compras escalonadas y evaluación de precios internacionales suele ser la más prudente.

En síntesis, la mejora del poder de compra de los granos frente a algunos insumos abre oportunidades puntuales para productores que necesiten asegurar la campaña, especialmente en urea y glifosato. Mantener seguimiento permanente de las relaciones históricas y ajustar las decisiones según la situación de cada campo será clave en las próximas semanas.

MAS NOTICIAS

Most Popular