Javier Milei visitó la planta de LDC en Bahía Blanca: la inversión que apunta a transformar la molienda de oleaginosas
El presidente Javier Milei recorrió el predio en Bahía Blanca donde la empresa Louis Dreyfus Company (LDC) construirá una nueva planta de molienda para semillas oleaginosas. La visita incluyó una reunión informativa sobre las obras junto a directivos de la compañía y funcionarios del Gobierno nacional.
Se trata de una inversión anunciada en junio por un monto de USD 400 millones y una capacidad industrial prevista de hasta 4.000 toneladas por día. La iniciativa se emplazará en un predio de 12 hectáreas adyacente a la terminal portuaria de la ciudad.
UNA MEGA INVERSIÓN PARA EL AGRO
Según la Casa Rosada, LDC desarrollará el proyecto principalmente para procesar girasol y soja, con equipos para limpieza, descascarado, acondicionamiento y laminado. La compañía anticipa que la planta producirá aproximadamente 400.000 toneladas de aceite crudo de girasol y 75.000 toneladas de aceite crudo de soja por año.
El diseño incluye un área integrada para la recepción de semillas y la carga de subproductos como harinas y pellets, así como sistemas cerrados de transporte para la operación continua. Esos sistemas apuntan a un mayor control de emisiones y a reducir pérdidas logísticas dentro de la cadena de valor industrial.
Impacto en la cadena de valor y la logística portuaria
La ubicación junto a la terminal portuaria de Bahía Blanca busca aprovechar la cercanía al muelle para agilizar exportaciones y bajar costos logísticos en la industria de aceites vegetales. Para el sector agroindustrial, una instalación de este tamaño significa mayor capacidad de industrialización local y potencial para aumentar el valor agregado sobre la producción primaria.
La presencia del presidente y de funcionarios como la secretaria general de la Presidencia y el jefe de Gabinete subraya la relevancia política de la inversión para la agenda económica del país. LDC, que opera globalmente, plantea con este proyecto reforzar su plataforma de procesamiento en una región estratégica para las oleaginosas argentinas.
Riesgos, controles y expectativas ambientales
La empresa informó que implementará medidas para control de emisiones y transporte cerrado de productos, pero la comunidad local y los reguladores tendrán que seguir de cerca el cumplimiento ambiental durante la obra y la operación. La intensidad del consumo energético y el manejo de subproductos son cuestiones clave para supervisar y minimizar impactos.
En la visita participaron directivos como Juan Matías Kavaliunas y Luis Zubizarreta, además de funcionarios nacionales y legisladores, que recibieron detalles técnicos del proyecto. El avance de las obras dependerá ahora de los plazos de ejecución definidos por la compañía y de las aprobaciones administrativas correspondientes.
Qué esperar en los próximos meses
La puesta en marcha de esta planta puede modificar los flujos de comercialización de aceites y subproductos en el corto y mediano plazo, con efecto directo sobre la industria portuaria de Bahía Blanca. Para los productores y operadores, será clave monitorear contratos, logística y oportunidades de integración en la cadena productiva.
La inversión de USD 400 millones coloca a Bahía Blanca en el mapa de las grandes inversiones agroindustriales, pero su impacto final dependerá de la ejecución técnica, las condiciones del mercado internacional y el marco regulatorio local. Palabra de Campo seguirá la evolución del proyecto y la interacción entre la empresa, el Estado y la comunidad local.



