El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) reforzó controles tras la confirmación de un brote de la Enfermedad de Newcastle (ENC) en una granja comercial de pavos de engorde en el estado de Santa Catarina, Brasil.
El hallazgo fue notificado por el Ministerio de Agricultura y Pecuaria de Brasil (MAPA) y obliga a ajustar medidas sanitarias y comerciales para evitar el ingreso del virus a la producción avícola argentina.
Qué se detectó y por qué importa
El foco confirmado se ubica en el municipio de Nova Itaberaba, según el informe oficial brasileño, y corresponde a un establecimiento de pavos de engorde.
La detección es relevante porque la ENC puede provocar pérdidas económicas importantes y pone en tensión la trazabilidad y los mercados regionales si no se actúa con rapidez.
Restricciones comerciales
Argentina y Brasil mantienen desde 2025 un acuerdo de reconocimiento mutuo de esquemas de compartimentación y zonificación avalados por la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA).
En ese marco, el Senasa informó que se suspendieron únicamente las importaciones procedentes de la zona de restricción definida por el MAPA, mientras el resto de productos avícolas brasileños con certificado oficial podrá seguir comercializándose con normalidad.
El convenio permite además que el MAPA certifique zonas o compartimentos libres cuando las aves provienen de establecimientos autorizados por el Senasa.
La estrategia de zonificación busca preservar la continuidad del comercio sin comprometer el estatus sanitario de cada país ni la seguridad de la cadena de suministro.

Bioseguridad y vacunación
Argentina mantiene el estatus de país libre de ENC y no registra brotes desde 1987, por lo que la prevención es la principal herramienta de protección de la producción avícola nacional.
El Senasa recordó la necesidad de reforzar medidas de manejo, higiene y bioseguridad previstas en la Resolución N° 1699/2019, que incluyen limpieza y desinfección de instalaciones y vehículos.
Entre las recomendaciones figuran inspeccionar las mallas antipájaros, eliminar zonas de agua estancada y controlar el ingreso y la circulación de personas y equipos.
También se sugiere incluir la vacunación contra la ENC en los planes sanitarios según la categoría productiva, siempre bajo criterio del profesional veterinario responsable del establecimiento.
Vigilancia permanente y notificación
La circulación del virus se ve favorecida por movimientos migratorios de aves silvestres, por lo que se requiere vigilancia constante sobre mortalidades inusuales y signos compatibles con la enfermedad.
El Senasa enfatiza la importancia de notificar de inmediato cualquier sospecha para facilitar una respuesta temprana y contener posibles focos antes de su expansión.
Las notificaciones se pueden realizar en las oficinas del Senasa más cercanas, por WhatsApp al 11 5700 5704 o mediante la aplicación móvil Notificaciones Senasa disponible en Play Store.
También está disponible el correo electrónico [email protected] y el apartado “Avisá al Senasa” en el sitio web oficial para reportes y consultas.
Impacto para productores y mercado interno
Para los productores avícolas, la noticia implica reforzar protocolos de bioseguridad y mantener comunicación fluida con el veterinario responsable y los servicios sanitarios.
Para el mercado, la aplicación puntual de zonificación y compartimentación busca minimizar interrupciones comerciales y sostener la confianza en las exportaciones y el abastecimiento interno.
Qué hacer ahora
Las granjas deben revisar y actualizar sus planes sanitarios, verificar certificaciones de proveedores y limitar el movimiento innecesario de personas y equipos entre áreas.
La combinación de vigilancia, vacunación bajo criterio técnico y la aplicación estricta de bioseguridad será clave para mantener el estatus sanitario argentino y proteger la cadena avícola nacional.



