Las exportaciones del complejo girasol volvieron a mostrar un impulso notable en los primeros meses de 2026, con un valor que alcanzó los US$ 1.674,1 millones, según el reporte del Consejo Agroindustrial Argentino (CAA) basado en fuentes de Ides, lo que representa una suba interanual del 126,1 %. Este salto no solo mejora los ingresos por ventas externas sino que también refleja cambios en precios, molienda y demanda global que impactan directamente en el ingreso de los productores y la competitividad de la industria nacional.
El comportamiento en lo comercial se combina con expectativas productivas alentadoras, por lo que la industria y el campo observan con atención cómo se acomodan oferta y precios en la segunda mitad del año. La asociación Asagir y entidades sectoriales coinciden en que la combinación de mayor molienda, mejores precios y compras anticipadas explican en buena medida el dinamismo observado.
Producción, molienda y proyecciones globales
El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) proyectó un aumento de la producción mundial de girasol del 13,4 %, hasta los 62,66 millones de toneladas, mientras que la molienda global subiría un 11,6 % hasta las 55,81 millones de toneladas. Estos movimientos muestran una recuperación y ampliación de la oferta que, sin embargo, llega acompañada de una mayor capacidad de procesamiento que sostiene las exportaciones de aceite y subproductos.
En el plano local, las perspectivas también son positivas: el USDA estima que la producción argentina pasaría de 7,4 millones a 8 millones de toneladas en el ciclo 2026/27, una suba del 8,1 %. La industria molinera argentina ya registra señales de vigor; en marzo de 2026 se alcanzó un récord mensual de molienda de 565.000 toneladas y el acumulado enero-mayo llegó a 2.322.000 toneladas, lo que implica un incremento interanual del 32,8 %.
El crecimiento proyectado a nivel mundial responde en buena parte a la recuperación de países del Hemisferio Norte que son competidores directos. La producción consolidada de Ucrania, Rusia y la Unión Europea aumentaría de 37,16 a 43,50 millones de toneladas (un alza conjunta del 17,1 %), con subas individuales de 18,2 % en Ucrania, 18,3 % en Rusia y 13,2 % en la UE.
Precios, puertos y ritmo de comercialización
En términos de precios, la Bolsa de Comercio de Rosario ubicó al 7 de julio el valor de la semilla en 667.350 pesos por tonelada, lo que equivale aproximadamente a US$ 451 al tipo de cambio del Banco Nación de $/US$ 1.479, y representa una mejora del 5,6 % respecto al mes previo. En la operatoria FOB, los puertos de Quequén y Bahía Blanca mantienen valores en torno a US$ 400, cifra que actúa de referencia para exportadores y acopiadores.
Para las fábricas del corredor de exportación, en localidades como San Lorenzo, San Jerónimo y Ricardone, los precios pagados a la fábrica se ubican cerca de US$ 420, ascendiendo a US$ 430 para girasol alto oleico, un segmento con creciente demanda en mercados especializados. La diferencia de precios por calidad evidencia la pujanza de nichos que pueden mejorar los márgenes industriales y la renta del productor.
En cuanto a comercialización, Asagi consignó que, al 1 de julio, las compras de girasol de la campaña local 2024/25 sumaban 3,94 millones de toneladas, un 38 % más que a igual fecha del ciclo previo, y que las compras anticipadas para la campaña 2025/26 ya computaban 4,34 millones de toneladas, con un incremento interanual del 42,5 %. La entidad señaló además que una porción de ese volumen fue negociada con referencias públicas de precio, lo que aporta previsibilidad a la cadena en un contexto de mayor volatilidad internacional.
La combinación de expansión de molienda, recuperación de precios y compras anticipadas da impulso al complejo girasolero argentino, pero también trae desafíos, entre los que sobresalen la necesidad de mantener eficiencia logística y responder a la competencia global. En el corto plazo, el equilibrio entre mayor oferta internacional y la demanda por aceites y productos de calidad marcará la evolución de precios y el flujo de divisas del sector.



