En La Rural se juega otro “Mundial”: comienza el 1° Congreso Mundial de Hampshire Down
Del 21 al 24 de julio la Exposición Rural de Palermo recibe al 1° Congreso Mundial de Hampshire Down, un encuentro que reúne a criadores y especialistas ovinos de varios países. Esta cita histórica coloca a la Argentina en el centro del debate sobre genética, producción y comercialización de una de las razas carniceras más valoradas.
La iniciativa nació por propuesta del Reino Unido, país de origen de la raza, que eligió a la Argentina para su primera edición, un reconocimiento al desarrollo local. Delegaciones de Inglaterra, Irlanda, Colombia, Uruguay, Paraguay y Brasil participan del congreso con presentaciones y juzgamientos.

Por qué importa la genética Hampshire Down
La Hampshire Down es considerada una raza netamente carnicera por su eficiencia de engorde y calidad de carne, factores clave para la cadena productiva ovina. Según los criadores, un cordero precoz puede estar listo para faena en 90 días y su carne no se pasa de grasa, atributos valorados por frigoríficos y mercados.
El biotipo argentino combina genética del Reino Unido y de Nueva Zelanda, lo que elevó su competitividad en pista y en producción. La Asociación de Criadores de Hampshire Down agrupa a más de 100 cabañeros que exhiben sus mejores ejemplares en Palermo.

Agenda técnica y evaluación de ejemplares
El programa incluye conferencias sobre genómica, nutrición y reproducción, además de sesiones prácticas de juzgamiento de animales. La combinación de ponencias y campo pretende trasladar conocimiento científico a decisiones productivas concretas para productores y técnicos.
Uno de los ejes centrales será el scrapie, la enfermedad ovina detectada este año en el país, con el aporte del laboratorio de la Sociedad Rural Argentina. Los protocolos y medidas sanitarias figuran entre los temas que buscan asegurar acceso a mercados y tranquilidad sanitaria para la cadena.
De la pista a los mercados internacionales
Más allá del intercambio técnico, el congreso se plantea como una vidriera para generar oportunidades comerciales y protocolos de exportación de genética vegetal y animal. Los organizadores buscan convertir la visibilidad en protocolos de exportación concretos que permitan ampliar destinos para la genética argentina.
Organizar el evento demandó meses de coordinación entre la Asociación de Criadores y la Sociedad Rural Argentina, según los dirigentes locales. Matías Márquez, vicepresidente de la Asociación, definió la experiencia como un desafío que contó con apoyo institucional y cabañero.
Qué queda para el productor y la cadena
Para el productor, el congreso ofrece acceso a herramientas genómicas y contactos comerciales que pueden mejorar la productividad y el precio de la carne ovina. A escala sectorial, la muestra sirve para posicionar a la genética nacional en el mapa internacional y trabajar en trazabilidad sanitaria.
La primera edición del congreso en La Rural no solo exhibe animales, sino también la ambición de la cría argentina por consolidar mercados y elevar estándares productivos. Si la propuesta logra traducirse en acuerdos y protocolos, el impacto puede medirse en más ventas de genética y en mayor competitividad del ovino argentino.



