Las exportaciones de hortalizas argentinas rompieron una racha y marcaron un nuevo récord en lo que va del año al alcanzar U$S 265 millones durante el primer cuatrimestre, según el informe oficial.
El reporte de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación (SAGYP) releva además que en volumen se enviaron 269.351 toneladas, lo que implica un aumento interanual del 12 % según la base de datos del INDEC.
Récord de 22 años y por qué importa
Que las hortalizas registren el mayor ingreso de divisas en 22 años no es solo una cifra histórica, sino una señal sobre la capacidad del sector para generar divisas y empleo.
Este crecimiento puede influir en la balanza comercial y en la dinámica productiva de regiones que buscan agregar valor y diversificar su oferta exportable.
Productos que impulsaron la suba
El detalle por rubros muestra movimientos dispares, con algunos productos marcando alzas muy superiores al promedio del sector.
Entre los más destacados aparecen las semillas hortícolas, que treparon 84 % en valor hasta los U$S 22,8 millones, el registro más alto desde 2004.
- Las cebollas frescas aumentaron su valor en 72 % y alcanzaron alrededor de U$S 14 millones.
- El ajo fresco registró una suba del 21 % hasta totalizar U$S 105 millones.
- Las preparaciones de papa congelada crecieron 5 %, superando los U$S 110 millones, un piso récord para un primer cuatrimestre.
Otros aumentos relevantes incluyen a zapallos y calabazas (+57 % en valor) y a zanahorias y nabos (+55 %).
Las papas frescas o refrigeradas mostraron una suba más moderada del 7 %, mientras que la batata volvió a aparecer en los registros con U$S 188 mil y 499 toneladas, cifras inéditas desde 2004.

Destinos y estrategia exportadora
Brasil fue el principal destino del complejo hortícola argentino, seguido por Estados Unidos, Chile, Países Bajos y otros mercados relevantes.
Esta diversificación de destinos apunta a reducir la dependencia de un único comprador y a abrir nichos para productos con mayor valor agregado.
La SAGYP destaca que la tendencia es hacia una mayor diversificación de la oferta exportable y el fortalecimiento del agregado de valor en distintas regiones del país.
Ese enfoque implica desafíos logísticos y sanitarios, pero también oportunidades para industrias regionales y cadenas de valor locales.
Riesgos y qué esperar para el resto del año
El crecimiento observado enfrenta limitantes habituales: estacionalidad, volatilidad de precios internacionales y costos logísticos que pueden afectar la rentabilidad.
La continuidad del impulso exportador dependerá de la capacidad del sector y de las políticas públicas para sostener la competitividad frente a condiciones climáticas y de mercado.
Para productores y operadores, la oportunidad exige atención a la calidad, a la trazabilidad y al acceso a mercados con potencial de pago por mayor valor.
En resumen, el primer cuatrimestre dejó U$S 265 millones en hortalizas y un mensaje claro: el sector puede sumar divisas si acelera el agregado de valor y mejora su inserción internacional.


