El Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) presentó en La Rural de Palermo la reedición de la feria Matear, que apunta a recuperar la actividad ferial después de años sin realizarse y a poner en vidriera la cadena yerbatera argentina ante compradores y consumidores.
La organización confirmó que la feria se realizará en el Salón Ocre y que la presentación formal estuvo a cargo del presidente Rodrigo Martín Correa, quien viajó especialmente a Buenos Aires para darle marco al anuncio.
El programa incluye disertaciones de sommeliers, científicos y espacios para rondas de negocios pensadas para vincular productores con actores del comercio y la exportación.
La organización busca combinar la promoción del consumo con la generación de oportunidades comerciales para marcas consolidadas y, especialmente, para marcas pequeñas que necesitan visibilidad y acceso a góndola.
Correa comentó que la idea es “retomar la feria luego de los años en los que no se hizo”, y señaló que el objetivo es que el evento vuelva a ser el espacio de mayor envergadura de la actividad yerbatera argentina.
Según el presidente del INYM, la feria funcionará como una herramienta estratégica para que los pequeños productores transformen la hoja verde en productos con mayor valor agregado y mejor rentabilidad.
Implicancias institucionales y limitaciones legales
Uno de los ejes del balance de gestión que presentó Correa es la atención al pequeño productor luego de asumir su cargo a finales de 2025 y avanzar en reformas internas del instituto en estos siete meses de gestión.
En ese marco, el dirigente recordó que el INYM perdió la facultad de arbitraje para fijar precios con el Decreto 812, por lo que ya no puede intervenir cuando la cadena no logra consensuar un valor de referencia.
Sin embargo, el organismo mantiene las funciones de promoción y calidad, roles que Correa reivindica como centrales para recuperar demanda y mejorar las condiciones de la cadena productiva.
Frente a esa limitación normativa, la estrategia oficial se orienta a incrementar la demanda mediante acciones comerciales y de promoción que impulsen tanto el consumo interno como el externo.
Correa explicó que, para que los productores pequeños mejoren su posición frente a acopiadores y comercializadores, es necesario que su producto incorpore valor y llegue mejor presentado al consumidor final.
Contexto de mercado y señales públicas
La controversia por la elección de una yerba extranjera por parte de la AFA para abastecer a la delegación argentina en el Mundial puso en debate la competitividad y la representación internacional del producto local.
Desde el INYM aclararon que decisiones privadas como esa están fuera de su injerencia, aunque expresaron su deseo de que en futuras competencias haya mayor representación de la yerba mate argentina como muestra de la identidad cultural y el potencial exportador.
Experiencias recientes en ferias como el Mundial del Mate y la Expo San Isidro mostraron que las pequeñas marcas logran acceder a nuevas góndolas y consumidores cuando invierten en valor agregado y presentación.
Por eso la convocatoria a Matear los 17 y 18 de octubre se presenta como una oportunidad para que productores, marcas y compradores concreten negocios y empiecen a traducir la visibilidad en demanda sostenida.
Para la cadena yerbatera, la prueba de fuego será convertir la promoción en contratos y precios más competitivos que beneficien al eslabón más vulnerable, el productor de menor escala.
En ese escenario, la feria funciona como una apuesta concreta del INYM: mostrar producto, conectar actores y generar las condiciones para que la yerba mate argentina recupere protagonismo en el mercado doméstico e internacional.



