El ranking de industrias lácteas en Argentina elaborado por el Observatorio de la Cadena Láctea (OCLA) para el periodo entre julio de 2025 y julio de 2026 muestra una profunda transformación del sector y una mayor concentración de la producción. Estos cambios repercuten en la dinámica de precios, el empleo y la capacidad del país para aumentar exportaciones.
Las 40 compañías incluidas en el listado recibieron 21,98 millones de litros por día, lo que equivale al 67,5 % de la leche producida en el país, sobre una producción nacional promedio de 32,55 millones de litros por día. Ese volumen representa casi un 7 % más que en el ciclo anterior, lo que evidencia crecimiento pero también una mayor concentración en actores claves.
En la cima del ranking volvió a figurar Saputo con 3,86 millones de litros por día, equivalente al 11,9 % de la producción nacional, tras aumentar su recepción un 9,2 %. La compañía canadiense concretó este año la venta del 80 % de su operación local al grupo peruano Gloria Foods por USD 630 millones, mientras mantuvo el 20 % restante.
Gloria Foods opera en la Argentina también a través de Colasa, que quedó con 754.850 litros por día, un incremento del 16,8 % respecto del ciclo anterior, y si se suman ambos volúmenes las operaciones vinculadas al grupo alcanzan 4,6 millones de litros por día. Ese conjunto supera el 14 % de la producción nacional, lo que modifica las reglas de juego comerciales y de abastecimiento.
En segundo lugar se ubicó Mastellone Hermanos–La Serenísima con 3,5 millones de litros por día y una participación del 10,8 %, tras crecer un 6,1 %. La operación de consolidación que incluyó a Bagley Latinoamérica permitió reorganizar la propiedad y fortalecer la presencia de algunos grupos en el mercado local.
El tercer puesto correspondió a Savencia Argentina con 1,79 millones de litros por día, un aumento del 17,2 %, impulsado por compras y fusiones de los últimos años como la integración de marcas y plantas. Completan los primeros puestos firmas como Punta del Agua con 1,35 millones de litros por día, Adecoagro con 1,13 millones de litros por día y Noal con 999.619 litros por día.
Entre las 15 principales aparecen también García Hermanos–Tega con 963.162 litros por día, Colasa con 754.850 litros por día y otras que concentran gran parte del procesamiento, mientras que las primeras diez industrias concentran el 47,5 % del total. Las fuentes del sector atribuyen la ola de ventas y cierres a controles de precios, restricciones a exportaciones, presión tributaria, falta de financiamiento y alta inflación, factores que reducen la rentabilidad de las empresas medianas y pequeñas.
Impacto
Las fuentes consultadas describen estos movimientos como parte de un proceso de consolidación que comenzó hace varios años y se aceleró en el período reciente. Si se compara con el ranking de 2019/20 elaborado por la Junta Intercooperativa de Productores de Leche, seis compañías fueron vendidas, seis cerraron y una abandonó la actividad, lo que explica la reconfiguración del mapa industrial.
Hay casos emblemáticos que ilustran la transición, como la caída de históricas cooperativas y la venta de activos productivos; una de ellas fue rematada por la justicia por una base de USD 52,1 millones. Otras empresas, como Copalac, interrumpieron sus operaciones y dejaron a cerca de 700 trabajadores sin actividad por meses, aunque en agosto se reactivó parcialmente una planta bajo contrato de fase.
También hay ejemplos de plantas que redujeron notablemente su procesamiento: una compañía que en 2019/20 procesaba 744.541 litros por día cayó a 577.603 litros por día en 2024/25 y ya no figura entre las 40 principales. Estas situaciones muestran el impacto humano detrás de los números: empleos perdidos, comunidades regionales afectadas y plantas en estado de incertidumbre.
Qué cambia para productores y exportaciones
Para los productores primarios, la concentración significa menos compradores con mayor poder de negociación y potencial presión sobre los precios de leche cruda, aunque también la posibilidad de negociar volúmenes para mercados externos. Desde la visión de la industria, cada litro adicional que se produzca deberá tener salida internacional para no saturar el mercado interno, por lo que la capacidad exportadora es clave.
Las fuentes del sector insisten en que es necesario consolidar empresas más grandes para ganar eficiencia y escala y así competir en mercados externos, y que acuerdos comerciales como el entre Mercosur y la Unión Europea serán una prueba de fuego para la competitividad argentina. En ese escenario, las decisiones empresarias, la política pública sobre precios y exportaciones y el acceso al financiamiento marcarán si la recomposición del mapa productivo favorece la recuperación del sector o profundiza la fragilidad de las economías regionales.




