En Villa Cañás, departamento General López de la provincia de Santa Fe, una productora rural denunció la rotura intencional de silobolsas que contenían miles de toneladas de granos, lo que generó alarma entre productores de la zona y una investigación policial en curso. El hecho ocurrió en el establecimiento “Los Ángeles”, propiedad de María Elba Díaz de Garrigou, y según las primeras verificaciones los daños alcanzaron alrededor de 2.200 toneladas de granos entre soja, maíz y trigo.
Qué pasó
La propietaria informó que desconocidos ingresaron al predio y cortaron 12 silobolsas, cada una con capacidad aproximada de 200 toneladas. Los atacantes rompieron los costados de las bolsas para provocar el derrame de la mercadería, que quedó esparcida en el campo. La empresa familiar, además de la actividad agrícola, realiza tareas propias de un tambo y también está en plena siembra y cosecha, por lo que la pérdida implica no solo un daño económico sino el desperdicio del trabajo realizado durante meses.
Denuncias y actuaciones
La familia realizó la denuncia policial y la causa quedó a cargo de la Comisaría 6 de Villa Cañás y de la Fiscalía de Venado Tuerto, dependiente del Ministerio Público de la Acusación (MPA), cuyo fiscal de turno es Luis Lagioia. Además, la productora anunció que, en el transcurso de la próxima semana, llevará el caso ante la Sociedad Rural Argentina (SRA). Hasta el momento no se informó públicamente sobre personas demoradas o detenidas por el hecho.
Modo de operación y evidencias
Según la denuncia y la observación de un operario que constató los daños, la intrusión fue realizada a pie: las tranqueras de acceso al campo permanecían con candados y no se hallaron huellas de rodados en la zona afectada. Esto sugiere que los autores ingresaron por sectores secundarios del establecimiento o aprovecharon caminos interiores no vigilados. También se indicó que los atacantes conocían la ubicación de cámaras en un predio vecino, ya que se movieron por áreas donde no fueron registrados por la videovigilancia.
Impacto económico y productivo
Cada silobolsa contenía en promedio cerca de 200 toneladas; por eso, la rotura de 12 unidades implica una pérdida importante en volumen y valor. Más allá de la mercadería volcada, granos expuestos al clima y a animales pierden calidad y comerciabilidad, lo que afecta los ingresos de la explotación. Díaz de Garrigou enfatizó que la pérdida no solo representa dinero sino esfuerzo y trabajo familiar dilapidados. Actualmente se trabaja en la recolección de los granos derramados, una tarea que demanda maquinaria, personal y tiempo y cuya efectividad depende del estado de la mercadería tras la exposición.
Contexto local y preocupaciones
El caso generó inquietud entre los productores rurales de la región, que observan la facilidad con la que actuaron los autores y la posibilidad de que episodios similares se repitan. En el pasado reciente, la empresa familiar había sufrido otro conflicto: un grupo de la Uatre bloqueó con camiones las tranqueras del establecimiento, dificultando el normal ingreso y egreso. Si bien aquel incidente fue de otra naturaleza, la productora señaló que el ataque a los silobolsas constituye un daño de mayor magnitud y espera respuestas institucionales y judiciales contundentes.
Posibles motivaciones
Hasta ahora no hay elementos públicos que permitan establecer la motivación de los responsables. Las hipótesis pueden ir desde actos de vandalismo o conflictos laborales hasta robo con la intención de apropiarse de la mercadería; sin embargo, el hecho de que hayan abierto lateralmente las bolsas para volcar los granos sugiere un interés en causar daño y desperdicio más que en un hurto planificado para transporte inmediato. La falta de huellas de vehículos también indica que los autores no buscaban mover grandes cantidades de grano en el mismo lugar.
Medidas y reclamos
La productora ya presentó la denuncia policial y planea formalizar la cuestión ante organizaciones del sector, como la Sociedad Rural Argentina, con el fin de visibilizar el hecho y solicitar apoyo para las acciones legales y de seguridad necesarias. Entre los reclamos más frecuentes en estos casos figuran mayor patrullaje rural, mejor coordinación entre productores y fuerzas de seguridad, e inversiones en sistemas de vigilancia y logística que impidan accesos no autorizados a los predios.
Recolección y reparación de daños
En el establecimiento se realizan tareas de recuperación del grano esparcido, pero la calidad de lo recuperado puede verse comprometida por la exposición al suelo, humedad y contaminación. Además, la reparación de los silobolsas y la reorganización del almacenamiento demandará recursos. La productora estima que el daño total aún no puede precisarse con exactitud, pero subraya la magnitud del impacto en una empresa familiar.
Qué sigue en la investigación
La causa continúa en manos de la fiscalía y la comisaría local. Las autoridades deberán determinar cómo ingresaron los responsables, si se trató de una acción coordinada y si existen vínculos con otros episodios en la región. La colaboración entre productores, cámaras empresariales y fuerzas de seguridad será clave para avanzar en la identificación de los autores y para establecer medidas preventivas que eviten nuevos ataques.
Conclusión
La rotura de silobolsas en Villa Cañás dejó al descubierto un daño importante sobre granos almacenados y puso en alerta a la comunidad agrícola de la zona. La combinación de pérdidas económicas, desperdicio de producción y la sensación de vulnerabilidad por la facilidad de acción de los responsables derivó en denuncias formales y en la búsqueda de respuestas por parte de autoridades locales y sectores rurales. Mientras avanza la investigación, la familia afectada trabaja en recuperar lo posible del grano daññado y en proteger el resto de su producción.


