El Gobierno nacional reavivó en marzo un debate que sacude al campo: el Senasa autorizó que veterinarios privados realicen la vacunación antiaftosa, un cambio que desarma el esquema tradicional controlado por entes y fundaciones sanitarias. Esta decisión, plasmada en la Resolución 201, amenaza con modificar la organización y la cobertura territorial de las campañas.
Reacción de la provincia y pedido de revisión
La Coprosa bonaerense aprobó por unanimidad pedir al Senasa que revea la norma y solicitó la derogación de la resolución hasta alcanzar acuerdos consensuados. El Ministerio de Desarrollo Agrario de la Provincia enfatizó que no rechaza la participación de veterinarios particulares, pero reclama que cualquier cambio preserve las garantías sanitarias actuales.
El reclamo se centra en la falta de datos que prueben beneficios sanitarios con la nueva normativa y en el riesgo de desfinanciar a los entes sanitarios que organizan y fiscalizan las campañas. La preocupación quedó formalizada en el acta que además propone un cronograma de trabajo conjunto con el Senasa y la creación de una comisión específica dentro de la Coprosa.
Qué implica la Resolución 201 y su alcance
La Resolución 201 habilita a profesionales veterinarios privados a aplicar la vacuna antiaftosa, lo que implica una modificación del esquema que regía desde la Resolución 368/2011. Desde la Provincia reclaman que la norma se adecúe a la Ley Nacional 24.305 y que cualquier derogación o modificación se realice de manera consensuada.
Uno de los puntos críticos es que la resolución permanecería vigente de cara a la campaña de vacunación 2027 si no media una revisión o una derogación puntual. Esa posibilidad aceleró las gestiones de la Coprosa, que exigió definiciones operativas urgentes para no llegar desprovistos al inicio de la próxima campaña.
Actores que se pronunciaron y posicionamientos
La posición de la Provincia fue respaldada por el Colegio de Veterinarios de la Provincia de Buenos Aires, la Federación Agraria Argentina, CARBAP y Coninagro, además de las Regiones Sanitarias N.o 1, 2, 3 y 4, mientras que el Senasa se abstuvo por ser destinatario de la solicitud. El apoyo unánime refleja la preocupación del sector productivo por el impacto operativo y económico del cambio.
En el acta se solicitó también reconsiderar la derogación de normas previas y avanzar en modificaciones solo con la participación de todos los organismos intervinientes. Esa petición apunta a evitar que decisiones administrativas generen inequidades en la cobertura sanitaria del territorio.
Riesgos para los pequeños productores y la cobertura
El ministro Javier Rodríguez advirtió que el nuevo esquema podría dificultar el acceso de los productores de menor escala a la vacunación y debilitar el principio de solidaridad que hoy cubre todo el territorio. Rodríguez ejemplificó la situación señalando que un veterinario independiente tendrá menos incentivos para desplazarse a un establecimiento donde debe vacunar 5 animales que a uno con 100.
Ese posible desplazamiento afectaría la cobertura y podría dejar zonas con vacantes sanitarias, especialmente en campos de menor actividad o dispersos geográficamente. La Provincia alertó además sobre la sostenibilidad económica de los entes sanitarios si se produce un traslado masivo de productores hacia contratos individuales.
Demandas concretas al Senasa y próximos pasos
La Coprosa pidió al Senasa que defina en forma urgente los aspectos operativos pendientes y que no postergue decisiones hasta fin de año, cuando se acercan las campañas. En el acta se reclamó una pronta respuesta sobre cómo se articulará la logística, la fiscalización y la financiación del sistema bajo el nuevo esquema.
Mientras tanto, la Provincia propuso avanzar en un cronograma que incluya mesas técnicas y la elaboración de propuestas concretas por parte de la comisión conformada para analizar la implementación. El resultado de esas negociaciones será determinante para la estructura de la vacunación antiaftosa y para la estabilidad sanitaria y económica del sector ganadero argentino.




