En La Rural 2026, una vaca volvió a convertirse en símbolo de una raza y de la exposición misma: La Yoli fue coronada como gran campeona hembra por tercer año consecutivo, un triunfo que reafirma la presencia del Bovino Criollo Patagónico en Palermo.
La jura de las diferentes razas bovinas comenzó este lunes y, además de La Yoli, la organización destacó a Estrella como vaquillona Reservado Campeón y a los toros Joni y Toribio en las categorías macho mayor y menor respectivamente.
LA YOLI, UNA REINA IMBATIBLE
El ejemplar pertenece a la cabaña de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora (UNLZ), que presentó un equipo de cuatro animales de la raza con resultados sobresalientes en la pista de Palermo.
La UNLZ resaltó que estos logros son fruto del trabajo conjunto entre estudiantes cabañeros, docentes e investigadores dentro del Programa de Recuperación, Conservación y Caracterización del Bovino Criollo Patagónico.

La imagen muestra a Estrella junto a estudiantes cabañeros durante la Exposición Rural, reflejando la impronta académica en la preparación de los animales.
UN PROGRAMA PARA LOS CRIOLLOS
El programa universitario, que se desarrolla desde hace 30 años, busca reintroducir el Bovino Criollo Patagónico en el sistema productivo argentino valorizando sus cualidades genéticas y su rusticidad.
El trabajo comenzó tras el hallazgo de ejemplares asilvestrados en el Parque Nacional Los Glaciares y evolucionó hacia una estrategia que combina conservación, caracterización y vinculación productiva.
Para la Facultad, estos premios en Palermo son un reconocimiento al vínculo entre investigación y formación universitaria, donde los alumnos ganan experiencia práctica como cabañeros durante la muestra.
El decano Néstor Urretavizkaya destacó el valor educativo del proyecto y la participación activa de alumnos y docentes, subrayando que estar en Palermo es motivo de orgullo institucional.
IMPACTO PARA LA PRODUCCIÓN Y EL MEDIO
La recuperación de razas criollas tiene implicancias directas para la agroindustria, porque aporta animales adaptados a condiciones locales y eficientes en sistemas de bajo insumo.
En un contexto de cambio climático y costos crecientes, la valorización de la rusticidad y la resiliencia genética puede ofrecer alternativas productivas más sustentables para productores y criadores.
La experiencia de la UNLZ en Palermo también funciona como vitrina para fomentar alianzas con productores, asociaciones de criadores y proyectos de investigación orientados a la transferencia tecnológica.
En lo inmediato, el desafío será convertir estos reconocimientos en mayor presencia del Bovino Criollo Patagónico en planes productivos y en políticas de conservación que lo integren a la matriz ganadera nacional.



