La Unión Europea activará el reglamento sobre productos libres de deforestación, conocido como EUDR, el 30 de diciembre de 2026 y otorgó un plazo adicional hasta el 30 de junio de 2027 para micro y pequeños operadores, lo que obliga a demostrar que las mercancías, incluida la carne vacuna, no provienen de terrenos deforestados después del 31 de diciembre de 2020. Esta condición exige documentar el origen y la cadena de suministro del producto, y no implica que todo el país exportador deba estar libre de deforestación en su conjunto.
La medida impacta directamente en la operativa de exportadores y frigoríficos argentinos, porque aunque la obligación recae sobre los importadores europeos, ellos exigirán a sus proveedores la documentación que respalde la debida diligencia. En la práctica, eso implica adaptar trazabilidad, historial de establecimientos y pruebas legales para cada envío con destino a la UE.
En respuesta, los frigoríficos locales comenzaron a pedir desde noviembre hacienda con la trazabilidad necesaria para cumplir con las nuevas exigencias, en una preparación operativa que también llegará a la SIAL de París como foro clave para negociar condiciones comerciales. En el sector advierten que, por ahora, no existe un diferencial de precios garantizado por cumplir estos requisitos.
Para acompañar esa demanda de documentación se desarrolló la plataforma Visec Carne, destinada a reunir antecedentes de trazabilidad animal y facilitar a los compradores la presentación ante las autoridades europeas. Según fuentes industriales, la herramienta funciona como soporte documental pero no como certificación independiente: es un repositorio para la debida diligencia que requieren los importadores.
Daniel Urcía, vicepresidente de la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales (Fifra), explicó que el reglamento obliga a los importadores europeos y que los vendedores argentinos deben “cuidarles la espalda” a esos compradores, lo que obliga a complementar información de campo y registros. Urcía añadió que en ocasiones el mercado reconoció diferencias por origen, como sucedió con hacienda de campos habilitados para la UE o de establecimientos Hilton, pero que no hay certezas sobre una segregación de precios similar para productos EUDR-compliant.
La inscripción de campos en la plataforma fue diseñada como un trámite sin costo para el productor porque la industria costeó el desarrollo del sistema, según detallaron los responsables de la iniciativa. Esa condición busca reducir barreras de ingreso y acelerar la incorporación de productores, aunque todavía hay un universo importante por registrar.
Cómo se organiza la cadena para demostrar el origen
La exigencia no queda en el último eslabón: quienes compran animales para engordar solicitan a sus proveedores de invernada que verifiquen antecedentes, por lo que la trazabilidad debe reconstruir el recorrido del animal por cada establecimiento. Para lograrlo se requiere identificación individual o por lote, registros de movimientos y la documentación que permita al frigorífico respaldar el origen de la carne embarcada.
En los feedlots la adaptación se viene trabajando desde hace meses y la Cámara Argentina de Feedlot apoyó a sus socios en el registro y en la revisión del estado sanitario y de compras de invernada. Fernando Storni, presidente de la cámara, explicó que el objetivo es asegurar que la hacienda faenada a partir de noviembre esté apta para exportación bajo las nuevas condiciones y que el trabajo continúa hasta completar trazabilidad y registros.
La plataforma Visec Carne ya está operativa y, hasta hace pocos días, contaba con cerca de 20.000 productores ganaderos registrados, aunque resta sumar un universo más amplio de oferentes para cubrir toda la cadena. Los frigoríficos, por su parte, avanzan en la planificación de faenas y embarques que deberán llegar a Europa acompañados por la documentación requerida.
El desafío técnico es reconstruir la cadena de custodia de cada lote y generar documentación que acompañe a cada contenedor, de modo que los importadores europeos puedan presentar ante sus autoridades la evidencia exigida por la normativa. Ese esfuerzo logístico y documental es condición necesaria para mantener el acceso al mercado comunitario.
Qué se espera de la SIAL y el efecto sobre precios
Los encuentros comerciales en París serán la oportunidad para que compradores europeos expresen demandas concretas sobre formatos de información y estándares aceptables, y para que la cadena argentina ajuste procedimientos de embarque. Matías Vilariño, de Frimsa, resumió la posición práctica: los embarques que lleguen a partir de enero de 2027 deben contar con la documentación que cumpla con el Reglamento 1115, sin que eso implique un pago adicional por el cumplimiento, sino la condición mínima para hacer negocio.
Respecto del impacto comercial, Vilariño sostuvo que hay muchos productores todavía no inscriptos pero que se espera una regularización rápida y que, por eso, no estiman cambios bruscos en la oferta. También subrayó que el mercado europeo suele presentar ajustes de precios antes de las ferias, pero que mantienen una visión de buenas perspectivas de demanda a futuro.
En resumen, la aplicación del EUDR pondrá a prueba la capacidad de la cadena ganadera argentina para documentar origen y recorridos de animales, y definirá si cumplir con los requisitos se traduce además en una ventaja comercial. Para los productores y la industria el siguiente paso inmediato es completar registros y estandarizar la información, mientras que en París y en los próximos meses se verán las condiciones concretas que impondrán los compradores europeos.



