Eric Agustín y Mónica Reinsch amansan y esquilan guanacos para exportar fibra de valor mundial

En Gobernador Gregores, Santa Cruz, se lleva adelante una experiencia que apuesta a que el productor vea en el guanaco un recurso y no un problema debido a la competencia con la oveja

spot_img

En la estepa patagónica una pareja de productores propone convertir al guanaco en un recurso económico sostenible y controlado, y su ensayo ya exporta fibra al mercado internacional. La propuesta combina amansamiento mínimo, esquila en corrales y trazabilidad para transformar un conflicto de convivencia entre fauna silvestre y ganadería en una oportunidad productiva.

La experiencia es liderada por Mónica Reinsch y Eric Agustín en Gobernador Gregores, provincia de Santa Cruz, y se presentó en la Primera Jornada del Guanaco con demostraciones prácticas en la estancia La Angostura. El proyecto representará a Santa Cruz en el Concurso Emprendimiento Argentino 2026 y busca ser replicable por pequeños y medianos productores.

Cómo funciona el método

El sistema se inspira en la trashumancia del noroeste argentino y adapta prácticas de manejo de camélidos para la estepa patagónica, priorizando la movilidad y el respeto por la estructura social de los rebaños. La técnica exige amansamiento desde el primer año, habituación a corrales y arreo con perros, lo que permite reunir los animales como un rodeo de ovejas para la esquila.

El ensayo se desarrolla en la estancia Las Tunas, de 33.000 hectáreas, donde conviven 500 vacunos, 400 ovejas y 200 chulengos amansados, con una meta de alcanzar 2.000 madres mansas. Desde 2018 el equipo inició encierres, pruebas de bozal y palenqueo hasta alcanzar la rutina de esquila y seguimiento de los animales.

La propuesta responde a una limitación del Plan de Manejo del Guanaco provincial: la esquila en silvestría no permite trazabilidad y los criaderos tradicionales implican costos altos de infraestructura y alimentación. El modelo intermedio permite registrar y etiquetar la fibra mediante caravanas colgantes en el cuello, apuntando a mercados que exigen origen y trazabilidad.

En la práctica, los chulengos pasan por un corral de adaptación con suplementación en invierno y un proceso gradual de cabresteo hasta aceptar el manejo humano sin perder su comportamiento social. El registro postesquila facilita el seguimiento individual y la posibilidad de volver a esquilar al año siguiente, cerrando así el ciclo productivo.

Potencial económico y mercados

La fibra de guanaco que producen Reinsch y Agustín se ubica en calidad cercana a la vicuña: análisis laboratoriales mostraron entre 13 y 15 micrones, frente a los 12 a 13 micrones que se atribuyen a la vicuña, posicionándola como una fibra fina de alto valor. El precio estimado por kilo de fibra cruda es de USD 250 para guanaco esquilado en silvestría, comparado con USD 580 por kilo de vicuña.

> (Nota: se incluyen cifras para referencia de mercado)

El interés de compradores internacionales quedó claro con la asistencia de Nicolas Segura, representante en Estados Unidos de la firma italiana Misciu Gigi, que compra fibra de guanaco para alta costura. La cadena ya exporta material a Italia y valora el relato del origen: “vamos al fin del mundo para aprovechar esta fibra”, según el comprador.

El modelo apunta especialmente a pequeños productores que hoy conviven con guanacos en sus campos y no disponen de recursos para criaderos intensivos, ofreciendo la posibilidad de sumar una línea de ingreso sin abandonar la actividad ovina. La propuesta técnica permite usar las mismas instalaciones que se emplean en la ganadería tradicional, reduciendo inversiones adicionales.

Entre las barreras están la necesidad de consolidar una planta de descarte y beneficiado en la provincia, garantizar el acceso a mercados y armar esquemas de comercialización colectiva para evitar la venta dispersa. Los promotores sugieren mezclar la fibra de guanaco con merino para crear blends comerciales que amplíen posibilidades industriales en la región.

Además del valor directo de la fibra, integrar al guanaco en la lógica productiva aparece como una estrategia de manejo poblacional que combina conservación y uso sostenible. Para los productores locales, monetizar el guanaco puede ser la vía para reducir tensiones entre ganadería y conservacionistas, determinando su control sin recurrir a la erradicación.

Escalabilidad y perspectivas institucionales

Tras años de trabajo en soledad, los responsables del proyecto reciben ahora respaldo institucional y esperan mostrar resultados en exposiciones para atraer más adherentes al modelo. El objetivo inmediato es participar en la Exposición Rural de Palermo y en ferias provinciales para difundir la técnica y ofrecer madres amansadas como suministro para otras estancias.

La experiencia familiar incluye a Emilio, hijo de Eric, quien desde los 14 acompaña las labores y participa en la esquila y el manejo, lo que agrega un componente generacional al proyecto. La intención pública es que Santa Cruz pueda tener una fibra emblemática, con valor agregado local y potencial impacto positivo sobre economías regionales.

Si la propuesta se consolida, la escala de producción y la creación de infraestructura para descerdado y clasificación podrían incrementar significativamente el valor agregado en origen. La combinación de trazabilidad, calidad de fibra y diseño de blends comerciales aparece como la hoja de ruta para transformar un recurso silvestre en una cadena productiva sostenible.

La experiencia de Nativa Guanacos SAS propone un cambio de paradigma: del conflicto a la oportunidad productiva, con datos de calidad, demanda internacional y un modelo técnico replicable. La prueba ahora es que otros productores adopten el sistema y que la provincia apoye la industrialización mínima necesaria para que la fibra sea un motor económico regional.

MAS NOTICIAS

Most Popular