Con la inflación en desaceleración y un tipo de cambio que se mantiene relativamente estable, las decisiones de financiamiento en el agro exigen mayor análisis y anticipación.
Ante un horizonte marcado por la acumulación de reservas y el calendario electoral de 2027, las empresas del sector deben revisar sus estrategias financieras con foco en riesgo y costos.
Las estimaciones del área de Economía de CREA proyectan que el tipo de cambio nominal podría converger por debajo de los $1.700 por dólar hacia finales del año.
Para fines de 2027, el escenario base apunta a un tipo de cambio cercano a los $2.000 por dólar, una referencia clave para decidir entre deuda en pesos o en moneda extranjera.
Contexto macro que condiciona decisiones
Francisco Anzoátegui, economista de CREA, presentó estas proyecciones en la edición virtual de Economía Online y destacó la necesidad de construir planes financieros con horizonte.
El especialista advirtió que las estimaciones para 2027 están sujetas a la incertidumbre propia de un año electoral, por lo que la prudencia cobra mayor relevancia.
Las proyecciones consideran una inflación mensual estabilizada alrededor del 2 % o algo por debajo durante los próximos meses.
Además, se espera que la tasa de referencia tienda a incrementarse levemente hacia el cierre del año, lo que impactará el costo de financiamiento.
Superávit fiscal y el desafío de las reservas
Tras revertir un déficit cercano a tres puntos del PBI, la administración logró un superávit del 1,8 % del PBI en su primer año y mantiene una meta cercana al 1,4 % para este año.
No obstante, Anzoátegui advirtió señales de desaceleración en la recaudación real por menor actividad en industria, comercio y construcción.
El Banco Central enfrenta el desafío de fortalecer su posición externa, con reservas internacionales brutas que rondan los USD 50.000 millones.
El ratio reservas/PBI se ubica apenas en la mitad del nivel observado en economías comparables como Brasil y México, por lo que duplicar ese volumen aparece como una necesidad de mediano plazo.
Deuda, vencimientos y riesgo país
El perfil de vencimientos de deuda de Argentina concentra compromisos significativos en 2027, tanto con acreedores privados como con el FMI, lo que condiciona el acceso al crédito.
Para viabilizar el roll-over sin costos prohibitivos, la clave macro es la compresión del riesgo país, que hoy se sitúa alrededor del 9 %.
El tipo de cambio actual se ubica en torno a los $1.450 por dólar, por debajo de los niveles tras la corrección de fines de 2023, pero con un tipo de cambio real multilateral que muestra cierto rezago.
Ese rezago incide directamente en la competitividad y en la planificación de la campaña para productores y empresas agropecuarias.
Competitividad, exportaciones y costos en pesos
A pesar de la estabilidad del dólar nominal, la inflación desacelerada sigue erosionando competitividad, lo que obliga a afinar los análisis de costos y precios.
Las exportaciones continúan mostrando dinamismo impulsadas por la recuperación de la cosecha gruesa, la minería y el sector hidrocarburífero, mientras que las importaciones retroceden por la menor actividad industrial.
En la microeconomía del campo, el rezago cambiario afecta los costos expresados en pesos y aumenta la exposición de márgenes ante saltos del mercado cambiario.
Por eso, la planificación financiera de cada campaña debe incorporar escenarios con variaciones de tipo de cambio, inflación y condiciones de crédito.
Prácticamente, los asesores recomiendan realizar análisis de sensibilidad, alinear vencimientos de pasivos con ingresos y diversificar fuentes de financiamiento entre bancos, mercado de capitales y organismos multilaterales.
Además, prever estrategias de cobertura cambiaria y priorizar liquidez para la campaña ayudan a reducir la vulnerabilidad ante giros macroeconómicos y electorales.
En síntesis, la conjunción entre expectativas de inflación, tipo de cambio, y el calendario de vencimientos coloca al financiamiento agropecuario en el centro de la agenda para la próxima campaña.
Anticipación, análisis por escenarios y decisiones acordes al nivel de riesgo de cada empresa serán determinantes para evitar sorpresas y proteger la rentabilidad en 2027.


