La 138a Exposición Rural de Palermo cerró su paso por la pista con un claro protagonismo de la raza Brangus, que volvió a mostrar su vigor pese al día lluvioso y la pista pesada.
El juez Ojea Rullá destacó el alto nivel de los ejemplares y la complejidad de elegir a los campeones en una selección que se fue haciendo más exigente con cada categoría.
En la jornada, una vaquillona del box 686 fue coronada Gran Campeona Hembra y generó interés por el movimiento comercial que trae aparejado el reconocimiento.
Según consignaron los organizadores, ese mismo ejemplar ya había tenido negocios relevantes y quedó asociado a una operación que incluyó el 50 % de un acuerdo sobre un monto de $136 millones, con compradores internacionales involucrados.
El título de Gran Campeón Macho quedó en manos del ejemplar del box 586, propiedad de la cabaña El Povevi, del productor Walter Odá, con asiento en Quilino, al norte de la provincia de Córdoba.
La reserva del Gran Campeón Macho correspondió al box 589, de la cabaña Rancho Grande, mientras que el Tercer Mejor Macho fue el box 540 de Rincón del Otoño SA, completando una terna muy pareja en calidad y estructura.
Emoción y análisis de los jurados
Odá reconoció la carga emotiva de la jornada y celebró que su cabaña obtuviera los dos grandes campeonatos de la raza, destacando el trabajo de campo y la proyección genética de los animales.
En su relato afirmó que el toro se llama Don Héctor y que desde el inicio del programa genético habían visto potencial en ese semental, que finalmente se confirmó en la pista.
Ojea Rullá, por su parte, describió a la Gran Campeona Hembra como un animal de equilibrio, balance y corrección, con mucha clase y una conformación ósea y de costilla que la hacen apta para una mayor utilización reproductiva.
El juez resumió la experiencia señalando que se llevaba de la jura “el mejor conjunto de hembras Brangus” que ha visto en Palermo y en las exposiciones argentinas, enfatizando la calidad general del plantel.
El presidente de la Asociación Argentina de Brangus, Mauricio Goppo, destacó la fuerte representatividad federal del evento y valoró la diversidad de expositores y zonas productivas.
Goppo remarcó que participaron más de 50 expositores provenientes de 10 provincias, lo que para él confirma la adaptabilidad del Brangus tanto a zonas templadas como a subtrópico y su perspectiva de crecimiento.
En términos de genética, los responsables de las cabañas señalaron que los ejemplares campeones continuarán en los programas de mejora: las hembras se mantendrán para producir embriones y las líneas se potenciarán con la expectativa de que las hijas repliquen las virtudes observadas en pista.
Ese enfoque de conservación y multiplicación genética refuerza la idea de que Palermo sigue siendo una vidriera clave para la comercialización y el posicionamiento de razas con proyección regional e internacional.
La Exposición también atrajo la atención de compradores y técnicos extranjeros, con visitas de delegaciones de Uruguay, Paraguay, Brasil, Ecuador, Colombia, Venezuela y Nicaragua, interesados en la genética y en la transferencia de ejemplares.
Los organizadores consideraron que esa presencia internacional subraya el papel de la raza en los mercados de Latinoamérica y convierte a Palermo en un punto de referencia para la difusión del material genético.
Al cerrar la jura, los análisis se orientaron hacia el futuro reproductivo de los campeones y hacia cómo los resultados de Palermo influyen en las decisiones comerciales y en la agenda genética de las cabañas.
La sensación general entre jueces, expositores y compradores fue la de una muestra que, pese al clima adverso, dejó ejemplos de alta calidad técnica y oportunidades concretas para la mejora de los rodeos.



