Lucas Pérez vive desde hace años entre dos mundos: la distribución histórica de bebidas de su familia y una creciente apuesta por la ganadería que hoy lo posiciona en las grandes exposiciones del país. Su historia combina tradición comercial con una decisión estratégica de diversificación, que culminó con el reconocimiento de su cabaña Braford en eventos como Expoagro y ahora en Las Nacionales, en Corrientes.
Un origen familiar y una decisión de diversificar
La familia Pérez distribuye marcas como Quilmes, Brahma y Pepsi desde hace cerca de siete décadas. El negocio comenzó con su padre como sodero y fue evolucionando hasta convertirse en una distribuidora establecida en la región. Sin embargo, Lucas y su hermano Darío buscaban alternativas para agregar valor a los activos familiares y encontraron en la actividad agropecuaria una oportunidad para diversificar ingresos y potenciar recursos.
Empezaron con un campo pequeño en el que combinaron agricultura y ganadería: siembra de soja y maíz, cría y ciclo de engorde con feedlot. Parte de la producción agrícola se destinó a la alimentación de los animales, lo que les permitió integrar la cadena productiva y reducir costos. La decisión de formalizar una cabaña fue el siguiente paso natural para dar mayor valor a la hacienda.
Nacimiento de la cabaña Buena Enriqueta
En 2018 registraron oficialmente la cabaña bajo el nombre Buena Enriqueta, en homenaje a la abuela de la familia. Eligieron la raza Braford por su combinación de rusticidad y aptitud carnicera. Lucas se involucró cada vez más en la actividad y buscó asesoramiento técnico para trabajar la genética, los cruzamientos y la preparación de los ejemplares. La premisa, asegura, fue armar un equipo confiable: veterinarios, preparadores y asesores que permitieran mejorar los resultados sin concentrar todas las decisiones en una sola persona.
La apuesta por la genética y el equipo de trabajo fue clave. Adoptaron un esquema de ciclo completo: vacas de cría, recría, feedlot y producción agrícola que alimenta el engorde. “Nos abastecemos nosotros mismos”, resume la estrategia, que busca cerrar el ciclo productivo y obtener mayor valor agregado en cada etapa.
El salto en Expoagro y el toro que cambió el rumbo
El punto de inflexión llegó en Expoagro, cuando presentaron un toro que terminó llamándose Lucas. Fue un reconocimiento significativo: el animal fue elegido como el mejor ejemplar de la exposición. La anécdota del nombre —la idea original era llamarlo Lunar por una mancha— ilustra el carácter personal del proyecto y la confianza del equipo que preparó al toro.
Antes de ese premio, la cabaña participó en exposiciones más pequeñas y acumuló experiencia. La llegada a Palermo fue otro hito: llevaron apenas dos animales, no ganaron, pero la experiencia “en las grandes ligas” los motivó a seguir mejorando. La progresión en concursos y ferias muestra una planificación sostenida basada en genética, manejo y presentación.
Presencia en Las Nacionales y reconocimiento regional
Hoy el toro ganador de Expoagro está compitiendo por primera vez en Las Nacionales, un evento que reúne asociaciones como Brahman, Braford, Brangus y Caballos Criollos y que se realiza en el predio de la Sociedad Rural de Corrientes. Además del toro, Lucas presentó una vaquillona menor que obtuvo un tercer puesto en su categoría. Participar en este nivel impresiona, pero también confirma la calidad del programa de cría y preparación.
Gestión familiar: roles y complementariedad
La empresa familiar sigue funcionando en paralelo con la cabaña. Lucas y Darío comparten la gestión económica, aunque cada uno tiene mayor responsabilidad en áreas distintas: Darío se enfoca en la distribución de bebidas y Lucas en la ganadería. Esa complementariedad permitió sostener la inversión inicial y desarrollar la unidad agropecuaria sin desatender el negocio tradicional.
La estructura del emprendimiento combina decisiones familiares con el aporte de técnicos externos. Lucas destaca que no todas las decisiones son suyas: el veterinario, los asesores y la gente que prepara los animales son piezas clave en el desempeño de la cabaña. Ese enfoque colaborativo es, según el productor, esencial para competir en exposiciones de alto nivel.
Una visión integrada y sustentable
El esquema productivo de ciclo completo que desarrollaron permite aprovechar sinergias: la producción de maíz y soja alimenta el feedlot, reduciendo dependencia de insumos externos y mejorando la eficiencia económica. La apuesta por la raza Braford responde a criterios de robustez y calidad de carne, buscando ejemplares que rindan tanto en función reproductiva como en la pista de exposición.
El trabajo con genética y la preparación de los animales también tiene un componente de marketing y posicionamiento: los premios y buenas presentaciones generan visibilidad para la cabaña, aumentan el valor de los reproductores y abren puertas comerciales en mercados de alta demanda por genética seleccionada.
Ambiciones a mediano plazo
El objetivo inmediato es seguir creciendo dentro del mundo Braford. Si todo avanza bien, la cabaña proyecta presentar entre cinco y seis animales en la próxima Exposición Rural de Palermo, una cita clave para el sector que puede marcar el salto definitivo de reconocimiento nacional. La idea es mantener la trayectoria ascendente vinculando resultados en pista con mejoras genéticas y de manejo en el campo.
Por ahora, la experiencia acumulada, el equipo formado y la integración entre agricultura y ganadería les dan confianza para ampliar la apuesta. La participación en ferias y exposiciones actúa como termómetro: además de un desafío técnico, es una herramienta para validar el trabajo y generar nuevas oportunidades comerciales.
Conclusión
La historia de Lucas Pérez y la cabaña Buena Enriqueta es un ejemplo de cómo una empresa familiar puede diversificar con éxito, combinando una tradición establecida en la distribución de bebidas con una estrategia agrícola-ganadera integrada. La elección de la raza Braford, el foco en genética y el trabajo en equipo permitieron alcanzar reconocimientos en eventos relevantes como Expoagro y Las Nacionales. Con un plan claro, una estructura de ciclo completo y ambiciones para competir en Palermo, la cabaña se prepara para seguir creciendo y sumar valor a largo plazo dentro del mundo ganadero.



