CEO del agro proyectan ingreso de millones de dólares al país si se cumplen condiciones

Ejecutivos de Banco Galicia, Adecoagro y Cargill estimaron que el ingreso de divisas por exportaciones agroindustriales se incrementará en US$25.000 millones en la próxima década si se reduce la presión impositiva y mejora la infraestructura, ente otros puntos

Un panel realizado en la Exposición Rural de Palermo reunió a referentes del agro y la banca para trazar un diagnóstico sobre el potencial exportador y los obstáculos que frenan la inversión en el sector. Los ejecutivos coincidieron en que el agro argentino tiene capacidad para generar crecimiento significativo, pero advirtieron que hacen falta reglas claras y señales de largo plazo para que ese potencial se concrete.

El encuentro contó con la presencia, entre otros, del presidente de Banco Galicia, Gastón Boudieu, del CEO de Adecoagro, Mariano Bosch, y del presidente de Cargill Argentina, Fernando García Cozzi, en una jornada dedicada a granos, carnes y lácteos. El diálogo se centró en la necesidad de políticas que reduzcan la incertidumbre, alivien la presión tributaria y promuevan inversión privada a largo plazo.

Los expositores retomaron un estudio de la Fundación Producción Conservado que proyecta que el agro podría aportar US$25.000 millones adicionales de divisas en la próxima década si se logra un aumento sostenido en la producción y mejoran condiciones de infraestructura y fiscalidad. La cifra se condiciona, según los panelistas, a la estabilidad macroeconómica, menores impuestos y mayores incentivos a la inversión.

Además, se destacó que en 2025 las exportaciones agroindustriales superaron los US$51.000 millones y representaron alrededor del 60 % de las ventas externas de bienes, lo que subraya la centralidad del sector en el comercio exterior argentino. Ese peso convierte a cualquier decisión sobre retenciones, regulaciones o logística en un factor determinante para la economía nacional.

El cálculo y las condiciones para multiplicar el valor

Los panelistas explicaron que el crecimiento proyectado no solo depende del campo sino de la cadena completa: industria, logística y financiamiento a largo plazo. La logística —puertos, rutas y ferrocarril— y la capacidad de procesamiento son variables clave para que la mayor producción se traduzca en más exportaciones y empleo.

En el caso de la lechería, Adecoagro señaló que la producción podría repuntar después de décadas de estancamiento, ya que en 1998 se alcanzó un techo cercano a 11.000 millones de litros y hoy la industria está cerca de volver a crecer. El cuello de botella que mencionaron los ejecutivos es la falta de capacidad industrial para procesar la leche adicional que se producirá esta primavera.

García Cozzi puntualizó que las retenciones a las exportaciones actúan como un freno directo a la decisión de sembrar y expandir la oferta exportable, y pidió reglas que incentiven la producción en lugar de desalentarlas. “No se puede pensar en un aumento de la producción mientras exista un impuesto a la exportación”, afirmó el ejecutivo, pidiendo señales de mediano y largo plazo para las inversiones.

Se mencionaron inversiones en el complejo oleaginoso por un total cercano a US$1.000 millones, impulsadas por actores como Louis Dreyfus y grupos locales, pero condicionadas a la previsibilidad. La conclusión es que sin un marco estable esas iniciativas podrían demorarse o no ejecutarse.

Confianza, crédito e infraestructura: las claves pendientes

Boudieu alertó sobre la pérdida de confianza que sufre Argentina y cómo eso encarece o limita el crédito: citó que Uruguay tiene un riesgo país cercano a 73 puntos mientras que Argentina se ubica en torno a 400 puntos, una diferencia que impacta en la llegada de capitales. La inestabilidad de las reglas de juego también afecta a la oferta de crédito local y la posibilidad de financiar inversiones productivas.

Los empresarios propusieron medidas concretas: una ley de semillas que proteja la propiedad intelectual y fomente el desarrollo de variedades, y una ley de tierras que elimine restricciones para atraer capitales foráneos. Ambas normas, sostuvieron, serían señales de largo plazo que potenciarían la inversión y la innovación.

En materia de infraestructura, todos destacaron la necesidad de mejorar rutas rurales y el transporte ferroviario de cargas para integrar zonas alejadas de los puertos y reducir costos logísticos. Mejorar el transporte permitiría elevar la producción en áreas actualmente limitadas por los costos de salida al mercado.

Finalmente, los panelistas recordaron que el agro es generador de empleo: según un estudio mencionado, el sector ocupa directa e indirectamente cerca del 36 % de la mano de obra del sector privado, una proporción similar a la observada en otras economías relevantes. El mensaje fue claro: para convertir potencial en realidad hace falta política, infraestructura y confianza para que la inversión privada pueda multiplicar el valor agregado argentino.

spot_img
MAS NOTICIAS

Most Popular