Con la llegada de la primavera y el aumento de las temperaturas, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) encendió la alarma preventiva para criadores y propietarios de équidos.
La preocupación se centra en la encefalomielitis equina, una infección viral transmitida principalmente por mosquitos que puede afectar gravemente el sistema nervioso de caballos y mulas.
Claves para prevenir la encefalomielitis equina
La enfermedad tiene como reservorios naturales a aves y roedores, y se amplifica cuando insectos hematófagos transmiten el virus a los équidos.
El aumento de las lluvias y las temperaturas favorece la proliferación de mosquitos, por lo que la temporada cálida implica un mayor riesgo sanitario para los campos y establecimientos.
Ante este escenario, SENASA destaca que la vacunación es la única herramienta efectiva y obligatoria para prevenir la enfermedad según la normativa vigente.
El esquema debe iniciarse a partir de los dos meses de edad, con una primera dosis y una segunda de refuerzo, aplicada según la prescripción del laboratorio, normalmente entre dos a cuatro semanas.
Una vez completadas ambas dosis, los animales deben recibir una revacunación anual como parte del manejo sanitario preventivo del establecimiento.
La vacunación debe quedar registrada en el Certificado, Libreta Sanitaria o Pasaporte Equino, con la firma y el sello del profesional responsable y los datos del producto utilizado.
Medidas complementarias y recomendaciones prácticas
Además de la vacuna, el uso de repelentes y ahuyentadores ayuda a reducir las picaduras, pero no elimina la posibilidad de contraer la enfermedad.
Por eso, estos productos deben considerarse como medidas complementarias dentro de un paquete preventivo que incluya manejo ambiental para disminuir criaderos de mosquitos.
La aplicación de las vacunas debe estar a cargo de un veterinario matriculado y acreditado en sanidad y bienestar de équidos, para garantizar trazabilidad y eficacia.
Medidas sencillas en el campo, como vaciar recipientes con agua estancada y mejorar el drenaje, contribuyen a reducir la población vector y la presión de transmisión.
Cómo reconocer la enfermedad y cuándo notificar
La encefalomielitis equina puede ser asintomática o presentarse con fiebre, pero en cuadros agudos provoca signos nerviosos como depresión, alteraciones de la actividad mental, ataxia y prurito intenso, que en casos severos pueden llevar a la muerte.
Ante cualquier signo compatible, la notificación es obligatoria, ya que una respuesta temprana permite evaluar el riesgo y activar medidas de control en la zona.
Los productores pueden avisar a la oficina de SENASA más cercana de forma presencial o por vía telefónica, además de usar el canal de WhatsApp (11) 5700-5704.
También es posible notificar por correo electrónico a [email protected] o mediante el formulario web “Avisá al SENASA” para agilizar la respuesta institucional.
Para los productores la regla es clara: vacunar a tiempo, mantener registros y reducir la exposición de los animales a vectores durante la temporada de mayor actividad.
Estas acciones no sólo protegen la salud animal, sino que también preservan el valor productivo y evitan pérdidas económicas y emocionales para los criadores.
- Revisar esquemas de vacunación y actualizar pasaportes y libretas.
- Programar la aplicación por un veterinario matriculado.
- Eliminar o controlar fuentes de agua estancada en predios y mangas.
- Usar repelentes como complemento y mejorar estabulación nocturna.
- Notificar cualquier cuadro sospechoso a SENASA de inmediato.



